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INTERNACIONAL17 de septiembre de 2026

Medio Oriente en conflicto

Medio Oriente, petróleo y disputas comerciales profundizan la tensión global

Medio Oriente en conflicto

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a colocar a la economía mundial frente a un escenario de elevada incertidumbre. Las operaciones militares, las amenazas cruzadas y el riesgo de nuevas interrupciones en las rutas de abastecimiento energético dispararon el precio internacional del petróleo y reavivaron los temores por un nuevo impulso inflacionario.

La atención de los mercados permanece concentrada en el estrecho de Ormuz, paso estratégico para una parte sustancial del comercio mundial de crudo y gas. Cada episodio de tensión en esa zona repercute de inmediato sobre las cotizaciones, el transporte marítimo y los costos de los seguros. Aunque este jueves los precios retrocedieron ante una disminución relativa de los ataques y algunas señales políticas de distensión, el barril de Brent continuó en torno de los 102 dólares, después de las fuertes subas registradas durante las últimas semanas.

La volatilidad del petróleo ya excede al sector energético. Un valor elevado del crudo encarece los combustibles, el transporte y la producción industrial, con posibles efectos sobre los precios internos y las decisiones de los bancos centrales. El Fondo Monetario Internacional advirtió que la energía, las cadenas de suministro y los mercados financieros constituyen los principales canales por los que la guerra puede propagarse hacia la economía global.

En ese marco, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sostuvo en su discurso sobre el Estado de la Unión que Europa enfrenta un mundo “abiertamente hostil”, marcado por guerras, rivalidades entre potencias y una competencia cada vez más intensa por la energía, la tecnología y las materias primas estratégicas. La Unión Europea procura reforzar su defensa, reducir dependencias críticas y preservar su competitividad sin renunciar a la cooperación internacional.

A las tensiones militares se suman nuevas disputas comerciales promovidas por Estados Unidos. La política de aranceles y sanciones de la administración de Donald Trump abrió frentes con China y otros socios, mientras el Congreso estadounidense aprobó nuevas medidas contra sectores clave de Rusia. El paquete contempla incluso gravámenes de hasta el 100 por ciento para grandes compradores de petróleo y gas rusos, aunque establece excepciones para los países que demuestren avances en la reducción de esa dependencia.

La Organización Mundial del Comercio también alertó que el dinamismo de los productos vinculados con la inteligencia artificial está ocultando debilidades en otros sectores del intercambio global. Su conducción considera que los aranceles, la fragmentación geopolítica y el encarecimiento de la energía amenazan con frenar el comercio y profundizar las diferencias entre regiones.

El panorama internacional combina así tres focos de presión: la escalada militar en Medio Oriente, el impacto del petróleo sobre la inflación y la actividad económica, y una creciente confrontación comercial entre las principales potencias. Aun cuando puedan producirse pausas o retrocesos transitorios en los mercados, la incertidumbre seguirá condicionando las decisiones de gobiernos, empresas y consumidores mientras no exista una salida diplomática estable a los conflictos abiertos.

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