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DEPORTES22 de octubre de 2026

La Fórmula 1 se viste de fiesta en Austin: horarios para Argentina y un fin de semana que puede hacer historia

El Gran Premio de Estados Unidos se disputará del 23 al 25 de octubre, con la carrera del domingo a las 17 de nuestro país. Colapinto vuelve a pista con Alpine, Antonelli tiene su primera oportunidad de consagrarse campeón y cinco equipos presentan decoraciones especiales.

La Fórmula 1 se viste de fiesta en Austin: horarios para Argentina y un fin de semana que puede hacer historia

La Fórmula 1 desembarca en Texas con una combinación que promete: un circuito exigente, horarios cómodos para el público argentino y un campeonato que podría encontrar una definición anticipada. Austin tendrá motores, cuentas pendientes y una verdadera exposición de diseños, con varias escuderías que renovaron la imagen de sus autos para aprovechar una de las grandes vidrieras comerciales del calendario.

Para los argentinos, la primera buena noticia es que esta vez no habrá que poner el despertador de madrugada. La actividad del Circuito de las Américas se desarrollará durante la tarde y permitirá seguir a Franco Colapinto en un fin de semana con formato tradicional: tres entrenamientos, clasificación y carrera. En esta edición no habrá sprint.

El cronograma completo, expresado en horario argentino, será el siguiente:

DíaActividadHora
Viernes 23 de octubrePrimer entrenamiento libre14.30
Viernes 23 de octubreSegundo entrenamiento libre18.00
Sábado 24 de octubreTercer entrenamiento libre14.30
Sábado 24 de octubreClasificación18.00
Domingo 25 de octubreCarrera17.00

La competencia está prevista a 56 vueltas sobre un trazado de 5,513 kilómetros, para completar 308,405 kilómetros. Su primera curva, ubicada al final de una pronunciada subida, suele convertir la largada en uno de los momentos más atractivos. Después aparecen sectores rápidos, cambios de dirección y frenadas que obligan a encontrar un equilibrio delicado entre velocidad y cuidado de los neumáticos.

Para Colapinto, las tres prácticas representan una oportunidad valiosa: habrá tiempo para trabajar en la puesta a punto del Alpine, comparar alternativas y construir el fin de semana antes de la clasificación. En una categoría en la que unas pocas décimas pueden cambiar varias posiciones, aprovechar esas sesiones resulta tan importante como acertar una vuelta rápida el sábado.

La gran historia del campeonato, sin embargo, pasa por Kimi Antonelli. El italiano llega con 102 puntos de ventaja sobre George Russell y con su primera posibilidad matemática de conquistar el Mundial. Necesita ganar y que se combinen resultados desfavorables para sus perseguidores: entre las condiciones centrales, Russell debe terminar noveno o más atrás y Lewis Hamilton, quinto o peor.

Es una cuenta exigente, pero suficiente para darle otra dimensión a la carrera. A los 20 años, Antonelli tiene la posibilidad de convertirse en el campeón más joven de la historia de la Fórmula 1. Mercedes afronta así una cita que puede transformar una temporada dominante en una celebración anticipada.

Austin también abre una seguidilla de tres fines de semana consecutivos de competencia, con México y Brasil como próximas escalas. Para los equipos será una prueba de rendimiento y capacidad de reacción: lo que no funcione en Texas deberá corregirse prácticamente sobre la marcha.

Cinco equipos cambian de imagen

Las liveries, como se conoce a las decoraciones de los monoplazas, ya ganaron protagonismo antes de que comenzara la actividad. Ferrari, Mercedes, Aston Martin, Haas y Cadillac prepararon versiones especiales para esta carrera.

Ferrari apostó por mostrar la ingeniería que habitualmente queda escondida. Los autos de Charles Leclerc y Lewis Hamilton incorporan bocetos, dibujos técnicos y gráficos inspirados en planos, en una propuesta desarrollada junto con HP. La idea es llevar a la carrocería parte del trabajo de diseño que existe mucho antes de que un monoplaza llegue a la pista.

Mercedes sumó sectores azules a su W17, especialmente visibles en la trompa, como parte de una presentación vinculada con MANUFAKTUR, el programa de personalización de la marca. Russell y Antonelli también tendrán indumentaria especial. El equipo que puede llevarse las principales miradas por el campeonato decidió acompañar esa exposición con una imagen distinta.

Aston Martin celebra cinco años de asociación con Cognizant. Su decoración incorpora detalles azules en la parte delantera del auto y convierte el aniversario comercial en parte de la presentación del equipo en Estados Unidos.

Haas eligió una propuesta más llamativa: Godzilla. Los monoplazas de Esteban Ocon y Oliver Bearman tendrán una decoración con fuerte presencia de azul y la figura del monstruo japonés sobre la cubierta del motor. La colaboración con TOHO vuelve a aparecer después de su presentación en Japón y está relacionada con la próxima película Godzilla Minus Zero.

Cadillac, por su parte, buscó una identidad bien texana. Su diseño toma elementos del oeste estadounidense, con gráficos que evocan bordados, costuras y trabajos tradicionales sobre cuero. Los autos de Sergio Pérez y Valtteri Bottas trasladan así al circuito una estética vinculada con el lugar donde competirán.

La variedad deja una lectura interesante: casi la mitad de la grilla modificará su apariencia para una sola carrera. La Fórmula 1 entendió que cada Gran Premio también se disputa en las pantallas, en las redes y en la capacidad de producir una imagen que circule por todo el mundo.

Pero Austin ofrece una buena oportunidad para recordar qué sostiene ese espectáculo. Los colores pueden conquistar la previa; el domingo, una mala parada en boxes o una frenada tardía alcanzan para borrar cualquier presentación brillante.

Para el público argentino, la cita principal será a las 17 del domingo. Para la categoría, el desafío será que la carrera esté a la altura de su envoltorio. Y para Antonelli, puede ser mucho más: el fin de semana en que deje de ser la gran promesa para convertirse, definitivamente, en campeón.

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